Enemigos del buen sexo

Hablar del ex es una pésima idea como preámbulo para ir a la cama. Ph. Shutterstock

Si quieren vivir un encuentro sexual memorable con ese chico con el que están saliendo, deberían evitar algunas cositas… Miren estas recomendaciones!!!

Hablar del ex es una pésima idea como preámbulo para ir a la cama. Ph. Shutterstock

Hablar del ex es una pésima idea como preámbulo para ir a la cama. Ph. Shutterstock

 

Están saliendo con ese chico que tanto les gusta. Ya fueron a tomar algo, después las invitó a comer y todo indica que en la próxima salida darán un pasito más. Ese pasito que los llevará, nada más ni nada menos, ¡que a la cama! Si bien el sexo es maravilloso, nadie lo pone en tela de juicio, mi primera recomendación es que estén bien seguras de que eso es lo que quieren y de que están preparadas para vivir un momento así de íntimo, porque créanme que es tan poderoso que puede cambiar radicalmente la ecuación de esa relación. Teniendo eso en mente, si desean seguir adelante, tendrán que evitar algunas cositas si sueñan con esa cita perfecta que terminará con un encuentro sexual memorable.

El tema del ex. No hay nada más deserotizante y mata libido que hablar del ex novio o ex marido justo esa misma noche que por primera vez van a tener relaciones con el hombre que les encanta. Hagan el ejercicio inverso; ¿cómo se sentirían ustedes si él trajera a colación a su ex? También puede suceder que él quiera hablar de ese tema. En ese caso, ustedes verán qué quieren hacer, pero tengan en cuenta que corren el riesgo de cambiar el mood de la noche.

Alcohol en exceso. En el caso de las mujeres, pueden sentirse más liberadas en la cama cuando beben algunas copas de más, pero la realidad es que hay una gran disminución de la sensibilidad en todo el cuerpo y especialmente en la genitalia. Además, bajo ese estado de “no me importa nada” suelen tomarse decisiones irresponsables, como mantener relaciones sexuales sin protección o prestarse a determinados juegos para los que no estamos preparadas. Ni hablar de que se pierde bastante el vínculo emocional que debería compartir la pareja en una situación tan íntima.

LEE TAMBIÉN  ¡Dile Sí al mañanero!

Mientras que en el caso del hombre, el exceso de alcohol puede frustrar su ejecución sexual en varios aspectos. En primer lugar, es muy probable que ellos experimenten problemas eréctiles porque el alcohol inhibe el funcionamiento del sistema nervioso autónomo, responsable de que se produzca la erección. Ese tipo de situaciones suelen generar mucha ansiedad y estrés en ellos, y puede conducir a nuevos fallos eréctiles en futuros intentos. Y en segundo lugar, el alcohol en exceso también puede acarrearles problemas eyaculatorios. Aunque ayuda a retrasar la eyaculación, se produce una disminución sensorial. Entonces, ¿de qué sirve poder durar más tiempo si no se va a sentir de la manera más deliciosa posible?  Y como si fuera poco, la eyaculación retrasada hace más común el problema eréctil, puesto que a mayor tiempo sin eyacular, mayor expectativa existe de que la erección no se mantenga. ¿Cómo termina esta historia? Sin erección y sin eyaculación.

Comida pesada. Elijan un plato bien livianito, así se sentirán súper ligeras al momento de tener relaciones, más ágiles y, consecuentemente, mucho más sexies y seguras de sí mismas. Además, un menú pesado puede darles sueñito y boicotearles las ganas de tener sexo.

Alimentos con olor fuerte. Al menos 24 horas antes de la cita, eviten ingerir alimentos con olores fuertes, como por ejemplo: cebolla, carnes rojas, café, ajo, espárragos, especias como orégano, curri y comino, entre otros. A través de la sudoración, el aliento, la orina y el flujo vaginal liberamos ciertos aromas que ya de por sí para muchos no resultan muy agradables, menos aún si consumimos alimentos que huelen y saben muy fuerte.

LEE TAMBIÉN  Todo sobre eyaculación precoz!

Ropa muy ajustada. En el calor del encuentro, empiezan a quitarse la ropa a toda velocidad hasta que llegan a esos jeans pitillo súper ajustados que les hacen una figura muy sexy, pero que causan tantos inconvenientes al momento de quitárselos. Algo parecido puede sucederles con una camiseta muy estrecha; no está bueno quedarse atoradas con la camiseta a medio quitar. Las prendas holgadas son tanto más sensuales… Visualícense desprendiéndose los botones de una blusa de seda. Las transparencias o un escote sugerente son mucho más sutiles y sexis.

Ojo con el make-up.  No sólo porque los hombres nos prefieren con un look más natural, sino porque un maquillaje recargado puede ser una de las peores elecciones si vamos a tener sexo. Con el roce, el calor y la transpiración no hay maquillaje que resista y los resultados pueden ser terroríficos.

Lencería demasiado sexy. Guárdense el conjunto de corpiño pezón-abierto y la colaless animal print para cuando exista mayor confianza entre ustedes. Es mejor lucir un conjunto sexy, pero más tranquilo, que no nos delate tanto; no querrán dejarle saber con ese pequeño detalle que desde hace una semana no hacen más que pensar en ese momento, ¿verdad?

Expectativas irreales. Es la primera vez que van a estar juntos y hay muchas cosas que por los nervios, la ansiedad y por lo poco que se conocen pueden fallar o no ser tal como las esperaban. Si la persona que tienen adelante les atrae y esa atracción es recíproca, todo se puede mejorar con el paso del tiempo. ¡Ánimo!

 

 ¿Viviste alguna vez una experiencia sexual que fue un fiasco? ¿Qué pasó? Cuéntanos!!! 

 

 

 

Relacionados

Chicos, ¡atención! Conozcan los gestos de una muje... Juega con su cabello: si cuando habla contigo, juguetea con tus cabellos, es una clara y sensual señal de que tú le gustas. La dirección de sus pies y rodillas: si quieres saber por quién siente in...
Cuándo empezar a hablar de sexo con los hijos y có... Es súper importante que, como padres, les brinden a sus hijos la mejor educación sexual posible para prevenir potenciales problemas Mostrarse accesibles delante de sus hijos es clave para que ello...
¿Cómo sé que he tenido un orgasmo? ¿Qué es un orgasmo? ¿Cómo sé si lo he tenido? A lo largo de mi carrera como sexóloga tal vez, ésta haya sido la pregunta que más veces me han hecho las mujeres… Y generalmente, mi primera respuesta es...

Send this to a friend